Mosquitos estériles para combatir el dengue

El objetivo es detener el ciclo de vida de los mosquitos transmisores del virus, que está causando un grave brote en Bangladesh.

Según las estimaciones de la OMS, cada año se producen en todo el mundo 390 millones de infecciones por dengue, de las cuales unos 96 millones se manifiestan clínicamente.

Si la asistencia médica es adecuada, en la actualidad la mortalidad de esta enfermedad se encuentra por debajo del 1%. Sin embargo, en los países en vías de desarrollo, en los que normalmente las poblaciones de mosquitos transmisores son más abundantes, existe una gran precariedad en este aspecto.

Es por eso que, además de buscar formas de reforzar las infraestructuras sanitarias, es
también importante atacar a la raíz del problema, evitando la proliferación de insectos.

Para eso existen muchos métodos, algunos ya en marcha y otros en fase de investigación. Lo más habitual suele ser el uso de repelentes, la mayoría de ellos basados en DEET o icaridina.

No obstante, esto es cada vez menos útil, ya que muchos insectos comienzan a desarrollar resistencias, de un modo similar a lo que ocurre con las bacterias y los antibióticos.

Por eso, muchos científicos están detrás de otros métodos, que van desde tejidos a base de grafeno para evitar las picaduras hasta hongos modificados para atacar a los mosquitos.

Existe otra opción, que sí lleva décadas en uso, con muy buenos resultados, y que aún sigue en expansión. Es el caso de las esterilización de machos de mosquito mediante la irradiación de rayos X o gamma.

Desde que se usó por primera vez en Estados Unidos, hace 60 años, ha seguido utilizándose por países de todo el mundo, hasta llegar ahora a Bangladesh, donde expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han acudido para evaluar la posibilidad de frenar de este modo el brote de dengue que actualmente está azotando el país.

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