Desde Chapultepec|| Joatam de Basabe

 

De la poca vergüenza

Este fin de semana se registró Armando Ayala Robles como precandidato a la alcaldía de Ensenada, es decir, manifestó oficialmente su intención de buscar la reelección. El otro precandidato por Morena es Armando Duarte Moller, sociólogo con doctorado en Estudios del Desarrollo Global, catedrático de la UABC.

Analicemos un poco el panorama. Durante la gestión de esta persona que quiere reelegirse Ensenada alcanzó cifras récord de violencia, con 408 asesinatos durante 2020 según los datos oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE), y tan sólo en lo que va de este 2021 ya van más de 50 víctimas. Ayala no ha hecho nada por mejorar a la policía municipal, sólo la entregó al estado, la fiscalía pone y quita directores como cambiar de calcetines y no hay diferencia. Además la ciudad lleva un año sin Comité Ciudadano de Seguridad Pública Municipal, sólo porque no quiere que los ciudadanos se involucren en los asuntos de seguridad.

Según la misma estadística de incidencia delictiva, basada únicamente en las carpetas de investigación que se abrieron en la FGE durante 2020, también se registró un aumento del 20 por ciento en las denuncias por violaciones sexuales, un incremento del 30 por ciento en las denuncias por amenazas y un alza del 10 por ciento en las denuncias por corrupción de menores.

Por otra parte, en 2020 Ensenada tuvo una contracción económica de aproximadamente 6 mil millones de pesos (300 millones de dólares), tan sólo en el sector turístico, según el más reciente informe de Proturismo, y claro que en gran parte se debe a la pandemia, sin embargo, se puede decir que tampoco puede presumir logros en ese sector. Y hablando de la pandemia, también lleva a cuestas más de mil muertes por Covid-19.

Y así nos podríamos seguir, pero veamos cuáles han sido sus logros. Un programa de bacheo cuyos resultados se revirtieron con la primera lluvia, y el reencarpetado de algunas calles con la maquinaria conocida como El Dragón. Además regularizar por lo menos en la ciudad y colonias cercanas el servicio de recolección de basura, al pagar a precio de oro el arrendamiento de unos camiones recolectores, con ayuda del gobierno estatal.

El servicio de alumbrado público sigue pésimo, y en algunas zonas inexistente, a pesar de que se sigue pagando carísimo, en cada recibo de la luz, el impuesto por ese derecho. Los tiraderos clandestinos de basura siguen a la orden del día sin que la policía ecológica haga algo al respecto. Los arroyos siguen siendo vertederos de aguas negras y el ayuntamiento sigue sin mover un dedo por impedirlo, pretextando que es responsabilidad del Gobierno Federal.

Pero regresemos al momento de su registro como precandidato. La mañana de este domingo se reunió con cientos de personas a las afueras de la Casa Morena, y en un evento violatorio de los protocolos sanitarios (gente aglomerada, él sin cubrebocas a momentos) dio un discurso proselitista haciendo uso de todo el aparato gubernamental.

Vamos por partes. Aunque él piense que todo trabajador del ayuntamiento es su empleado y puede usarlos a su antojo (de hecho en una transmisión reciente puso a funcionarios de primer nivel a ladrar y maullar como su fueran sus mascotas, literalmente), en realidad son empleados del pueblo, y deberían de servir al pueblo, no al que está como alcalde en turno. Es decir, el sueldo que se les paga no sale de la bolsa del alcalde, sino de los impuestos que pagan los ciudadanos.

Dicho lo anterior, debería estar claro que no tendrían por qué andar en su mitin político, ni manejando sus redes sociales, ni haciendo uso del equipo técnico comprado con recursos públicos, pero lo hicieron. Y lo hacen todo el tiempo. Dicen y reconocen que la página de Facebook de Armando Ayala Robles no es un canal oficial, sin embargo, lo utilizan todo el tiempo para las transmisiones en vivo del alcalde, de hecho las transmisiones que hace desde sitios públicos para inaugurar obras, entregar apoyos, o cualquier otro asunto, las hace desde esa página y no desde “el canal oficial” que sería el Facebook del Gobierno de Ensenada.

Va de nuevo. Usa a empleados del ayuntamiento para manejar su página personal. Usa equipo técnico comprado con recursos del ayuntamiento para manejar su página personal. Usa más su página personal que la página institucional, al grado que en su página personal ya tiene más de 100 mil seguidores y la del Gobierno de Ensenada tiene menos de 35 mil, es decir, ha usado recursos humanos y materiales para darle plusvalía a un bien personal, que en este caso es su página, y ahora por ese medio hace proselitismo para buscar la reelección.

Y encima de todo, gracias a la llamada Ley Gandalla que aprobó el Congreso Local el año pasado, va a poder hacer campaña sin dejar el cargo de alcalde. Usted tiene la mejor de las opiniones, pero si a mí me preguntan, esto es el colmo de la desfachatez.

*Joatam de Basabe es comunicólogo y periodista, con más de una década de trayectoria en los medios de comunicación (radio, periódico, televisión e Internet). Actualmente es secretario de la Asociación de Periodistas de Ensenada y reportero de Televisa Californias.

 

 

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